En primera instancia debes filtrar  los currículums que recibiste a 10 o menos candidatos,  luego es tiempo de realizar las entrevistas personales. Afortunadamente, existen estrategias para que la entrevista sea tranquila y poder obtener toda la información que necesitas para tomar una decisión inteligente.

Prepara una lista de las preguntas básicas que debes hacer. Aunque no las hagas literalmente te ayudarán a no olvidar lo básico y preguntarles lo mismo a todos los candidatos para ser lo más ecuánime posible.

Los momentos iniciales de la entrevista son cruciales. Al saludar, entre las cualidades que debes buscar están: buenas habilidades comunicativas, una apariencia limpia y maneras respetuosas y amigables. Una buena forma de romper el hielo al comenzar es explicar cuál es el trabajo y describir a la compañía; historia y planes futuros.

Después, ahonda más en la entrevista y haz preguntas acerca de varias áreas relacionadas con la experiencia, habilidades, preparación educativa y trabajos anteriores del entrevistado. Explora cada área con una pregunta abierta como “Cuéntame de tu último trabajo”. Evita hacer preguntas cuyas respuestas sean sí o no, o que sean obvias.
Las mejores preguntas son las de seguimiento, como “Dime por qué ocurrió esa situación” o “¿Por qué hiciste eso?” Esto hace que los candidatos no den respuestas automáticas.

Finalmente, deja tiempo al final de la entrevista para que el solicitante haga preguntas y presta atención a lo que dice.

Termina la entrevista dejando que el candidato sepa qué esperar ¿Cuándo escuchará de ti otra vez? Estás tratando con las vidas de otras personas, debes intentar mantener informados a los candidatos.

Preguntas que puedes hacer:

– Si pudieras diseñar el trabajo ideal para ti, ¿cuál sería?
– ¿Qué tipo de supervisor consigue lo mejor de ti?
– ¿Cómo describirías a tu supervisor actual?
– ¿Cómo estructuras tu tiempo?
– ¿Cuáles son las tres cosas que más te gustan de tu trabajo actual?
– ¿Cuáles fueron tus mayores logros en ese trabajo?
– ¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades?
– Describe tres situaciones en las que han criticado tu trabajo.

Preguntas que no debes hacer:

Una mala pregunta podría no sólo desviar por completo la entrevista de su cauce, sino que también podría causar una mala impresión en el entrevistado. Aquí tiene algunas que debe evitar:

– Hábleme de usted: No estás proporcionando un punto de comienzo por lo que es posible que la respuesta no le diga nada de lo que quieres saber. Prueba con la alternativa de ¿Puede describir por qué ha elegido este camino profesional?

- ¿Dónde quiere estar en cinco años?: La respuesta sincera sería en la playa en Hawai después de haber ganado la lotería. La respuesta que recibirá con toda probabilidad será algo como haber progresado dentro de su empresa hacia un puesto de gestión o cualquier otro tipo de respuesta agradable para el entrevistador. La alternativa es ¿Qué habilidades espera desarrollar durante los próximos años que le ayuden a avanzar en su carrera?

- ¿Qué es lo que puede hacer por nosotros que otros no puedan?: ¿No es tu trabajo como entrevistador descubrirlo? Es muy improbable que los candidatos conozcan los puntos fuertes y las debilidades de tu competencia, por lo que generalmente recurrirán a responder algo relacionado con la ética de su trabajo. Una pregunta que te proporcionará respuestas más útiles sería ¿Cuál es su habilidad más valiosa?

- Si fuera un animal, ¿cuál sería? : Ésta pregunta se utiliza para sorprender a los candidatos, pero muchos estarán ahora preparados ante este intento de análisis psicológico de principiantes. Si buscas un león (o alguien que muestra liderazgo) entonces haz una pregunta más directa sobre sus habilidades como líder.

- Cualquier pregunta personal (incluyendo estado civil, edad, género, raza, religión, sexualidad o minusvalía), no es sólo poco ética sino que a veces es ilegal. También evita hacer preguntas discriminatorias como: ¿Estás pensando quedarte embarazada en el próximo año?, en el caso de las mujeres.

- ¿Qué sueldo espera obtener? : Esto es algo que debe discutirse después de la primera entrevista de trabajo, pero no es correcto poner al entrevistado bajo presión para comprometerse a una cantidad en ese momento.