Cuando tienes cualquier tipo de negocio o comercio, es imprescindible planificar en qué se va a invertir cada una de las ganancias. Debes tener en cuenta especialmente qué se necesita o qué puede ser bueno para la empresa para destinar allí el dinero. Hay que descontar de ello los gastos fijos de la empresa y los que se van a hacer, el sueldo que se ha calculado ganar y algo de dinero para imprevistos.

Muchas empresas tienden a desperdiciar el primer dinero, pero los beneficios iniciales se deben invertir ante todo en el negocio, en lo que no se ha podido comprar hasta ahora. También se debe utilizar para pagar y adelantar cuotas de un préstamo o deudas que se hayan contraído.

Lo segundo que se puede hacer, luego de cubrir los requerimientos básicos que tiene el negocio,  es invertir en publicidad y promoción, pero no sin antes hacer un estudio de mercado que indique qué tipo de publicidad puede funcionar, en qué medios y qué beneficios puede generar.

Lo siguiente que se puede hacer es invertir en productos financieros que puedan dar ganancias, pero en principio no arriesgar demasiado ya que por querer tener mucho quizá se acabe perdiendo. Existen opciones como los depósitos, mejor a largo plazo si se puede prescindir de ese dinero un tiempo, o los fondos de inversión. Pensar en invertir en bolsa puede ser algo arriesgado en un principio, así que es mejor pensar en invertir en la propia empresa o en los productos antes indicados.

Invertir en obras sociales, patrocinios, eventos de beneficencia parece algo reservado para las grandes empresas. Sin embargo aún un pequeño negocio que tenga ingresos adicionales a los estimados puede invertir en el patrocinio de un equipo deportivo y de esa forma darle publicidad e imagen a su negocio. Esto puede resultar más barato y efectivo que pagar publicidad en radio, televisión o prensa.

Además, una empresa que se interesa por el bienestar y progreso de su comunidad, si bien no obtiene beneficios económicos, sí puede estar en la mente del consumidor con mayor solidez al estar relacionada con obras de beneficio social. Ello habla de una empresa o negocio con calidad y calidez humana.

He aquí algunos tips y consejos para invertir las ganancias de tu negocio:

  1. Analizar debilidades, atacarlas y fortalecerlas.
  2. Invertir en esas debilidades y en aquellas fortalezas que funcionaron durante el año.
  3. Proyectar ganancias para un año. Si los ingresos superan lo proyectado puedes establecer porcentajes, por ejemplo: 10% para inversión en mejoras de la empresa, 5% para empleados, 5% para obras de beneficio social, 10% para cursos de actualización y desarrollo, 15% para inversión en metales, 30% para capital (pueden ser fondos de inversión, seguros o acciones de la bolsa), 25% para adquisición de bienes inmuebles, sea para ampliar tu propio negocio o para una nueva agencia a futuro.
  4. La asignación de los porcentajes debe ser flexible todo el tiempo, es decir, del 30% que asignes a capital lo puedes dividir en 3 o más partes,
  5. Establece metas por semestre o año. Conoce a fondo tus ganancias y los porcentajes que arrojan tus contadores para saber cuánto crecer el siguiente semestre o año. Promueve entre tus empleados bonos, premios, viajes, regalos o lo que los estimule a cumplir la meta.
  6. El ahorro será tu principal aliado para aquellos años en que las ventas se desplomen.
  7. Las mejores herramientas de ahorro sin salirnos de nuestra empresa son: divisas, metales, bienes inmuebles en lugares con proyección a futuro, ahorro en gastos de servicios de luz, agua, cable, internet, teléfono, etc.

Lo importante es INVERTIR no gastar.

Fuentes: gestion.org, laregionalpv.com