Todos los negocios tienen un único jefe que puede hacerlo exitoso o acabar con él, y es el cliente.
Hoy hablaremos de esas cosas que los clientes esperan de tu comercio o servicio y de lo que odian.
Un emprendedor inteligente es aquel que entiende, valora y está comprometido 100% a cuidar y proteger a sus clientes.

Mira lo que ellos buscan y por lo que más te valorarán:

. Un buen servicio, más que un servicio rápido.

. La personalización. Felizmente pagarían un poco más por ella. De hecho, te recordarán si eres capaz de recordar sus nombres.

. Las sorpresas placenteras: un pequeño obsequio, un descuento, una muestra gratis.

. La buena voluntad. Si a uno de tus clientes le pusieron una multa fuera de tu local, déjale una giftcard con un descuento como acto de generosidad.

. La amabilidad. Una sonrisa y un saludo parecen detalles obvios pero no en todos lados se brindan fácilmente. El cliente bien recibido está mejor predispuesto a comprar más y volver al lugar.

Por otro lado, perder clientes hoy en día es un lujo demasiado caro. Aquí algunas cosas por las cuales se van y nunca vuelven.

. Entrar a una tienda y que no haya alguien presto a brindarles atención. Ocurre frecuentemente que un cliente que permanece un par de minutos en el lugar sin que alguien lo atienda, se retira.

. Una atención indiferente o despectiva.

. Desconocimiento del producto o servicio. Hay clientes que buscan asesoría y los expertos que buscan algo específico. El proceso de venta requiere ganar la confianza del cliente y esto tiene que ver con la calidad de la información que brindamos.

. Vendedores que mienten. No es lo mismo mentir que ofrecer beneficios. Un principio fundamental del éxito en ventas es “Nunca tratar al cliente como si fuera poco inteligente”. Tarde o temprano el cliente lo percibe, se irá sin comprar, y además te premiará con malas referencias.

. Empleados comiendo en el local. No hay algo más desagradable que sentir que te atenderán de mal gusto porque interrumpiste su almuerzo. Es conveniente que tus colaboradores cuenten con un lugar adecuado para su hora de almuerzo.

. Mala presentación en los vendedores. Detalles como lavarse las manos constantemente, utilizar perfume y cuidar el aliento garantizan mayor éxito para con el cliente.

. Sentirse vigilado. Debido a la delincuencia, muchos comerciantes caen en el error de exagerar las medidas de seguridad. Vigilar al cliente a cada paso que da, revisar sus paquetes, o abusar con miradas vigilantes hacen que el cliente perciba una incomodidad que solamente acelerará su salida de tu negocio. Todo lo relacionado con la seguridad y la vigilancia debe realizarse con suma discreción.

 Tanto el buen servicio como el mal servicio al cliente tienen sus consecuencias.  La buena noticia es que todos los puntos se pueden resolver con un cambio de actitud y algo de entrenamiento.

Fuente: 1000ideasdenegocios.com, webonomia.com