Para que un comercio pueda sobrevivir y generar ganancias en un entorno de crisis generalizada y creciente competencia en todos los rubros, hay claves que no podemos dejar de tener en cuenta, y se resumen en la atención de 3 puntos básicos: los productos, el precio y el servicio.
En épocas de recesión, como comerciante debes asegurarte de evolucionar con las necesidades cambiantes y los deseos de tus compradores.

Aquí algunas pautas para que mantengas tu terreno o incluso lo aumentes:

1. No descuides la experiencia del cliente. Las largas filas en las cajas y el personal desinformado pueden ahuyentar a tus compradores potenciales.

2. Evita la manía de los descuentos sin sentido. Por el contrario, debes diferenciarte del montón al darles a los compradores valor sobre precio.

3. La mercancía almacenada en una tienda es clave. Mientras la variedad atrae a los compradores, la falta de espacio y el desorden en una tienda pueden repelerlos. Asimismo, una recesión no significa que los consumidores de todos los niveles de ingresos comprometan la calidad de los productos que compran. Ya que los consumidores de mayor nivel adquisitivo aún gastan en mercadería de marca, no es aconsejable que te apresures a bajar los precios, lo que podría diluir el valor y la percepción de tus marcas.

4. Si tienes empleados, ten el número correcto en el momento justo. La efectividad laboral no depende del número de personas que emplees sino de tener al personal justo en el lugar y el momento adecuado. Anular empleos sin ningún criterio podría descarrilar el servicio al cliente. Elimina las ineficiencias pero no comprometas la experiencia del cliente.

5. Busca medios para difundir tu comercio que representen una baja inversión y buena cobertura. Las guías locales online son un excelente medio para dar a conocer tu marca y figurar en plataformas donde los clientes ingresan a buscar información.

6. Analiza qué está haciendo la competencia, qué tácticas utilizan, a qué precios venden, cómo atienden al cliente.  Si ellos están mal, que no sea “consuelo de tontos”.  Si ellos están bien, determina qué hacen bien.

7. Y por supuesto, sal a vender.  No puedes esperar que los clientes lleguen.  Tienes que “lanzarte a la calle”.  Tienes que ir a buscar a tus clientes, llevarles novedades, promociones, motivaciones para llegar a tu tienda.  Sal a buscar alianzas con otras instituciones o empresas que puedan estar interesadas en tu mismo nicho de mercado.

Fuente: CNNexpansion.com. Fundapymes.com