Hay muchos factores que determinan el éxito o el fracaso de un comercio. Sin duda uno de los más importantes es la impresión que causes como vendedor en tus clientes.

Por lo general, la primera impresión está ya formada a los tres o cuatro minutos de haber conocido a una persona. En ese corto período decidimos si nos agrada o desagrada y si queremos mantener o no algún tipo de relación con ella.

Te dejamos unos tips para que esa primera impresión sea positiva y contribuya a conservar una relación duradera con tus clientes.

1. La sonrisa ante todo

“El show debe continuar” Todos tenemos días buenos y otros no tanto. No debes permitir que tu propio humor afecte la manera en que tratas a un cliente. El cliente no debe ser capaz de notar alguna diferencia en el servicio que recibe, sin importar que no sea tu día de suerte. Piensa en el cliente como alguien que en definitiva te está ofreciendo una ayuda al comprar en tu comercio, se acercó a ti y te eligió. Eso te hará sentir cierta gratitud hacia él y recibirlo con una sonrisa.

2. Escucha a tu cliente

“Cuando el cliente está hablando, el cliente está comprando”.  Nunca interrumpas al cliente mientras habla, no importa cuán ansioso estés por exponer ese aspecto que sabes que el cliente va a adorar, espera hasta que haya terminado de hablar.

3. Haz contacto visual

Mirar a tu cliente directamente a los ojos representa sinceridad y transparencia (no obsesivamente o por mucho tiempo sino el cliente se sentirá invadido). Con este gesto le estás diciendo sin palabras que te interesa lo que tenga para decirte.

4. Acompaña su tono de voz

Si la persona habla con volumen alto, como vendedor, debes adecuarte a este volumen. Si el cliente tiene un ritmo lento y volumen bajo para hablar y tú lo opuesto, el cliente NO te escuchará, se sentirá invadido por este volumen y ritmo desacostumbrado en él.

5. Modifica su postura

Datos de comportamiento han revelado que las personas que tienen los brazos cruzados escuchan menos. Por lo tanto, lo más conveniente es darle un objeto (el artículo a vender, una tarjeta o folleto) para que lo tome con sus manos. Así puedes sacarlo de esa postura y llevarlo otra de mayor “escucha”.

Fuentes: ideasparapymes.com, adrianamendezconsultora.com